Ritual para la Semana Santa


Semana Santa nos ofrece la oportunidad de realizar un ritual para alejar de nosotros lo negativo y atraer todo lo positivo.
Limpia con agua de coco 

El ritual más conveniente es depurar sufrimientos, preocupaciones y penalidades que debemos escribir justo en una hoja detallando todo lo que tenemos que liberar quemando el día de resurrección.Renovemos nuestro pensamiento limpiándonos con un coco todo nuestro cuerpo para que penetre en su interior su explandor blanco,  de purificación en el alma, cuerpo y pensamientos positivos. Atrayendo la pureza que hay dentro de nosotros mismos y la conexión con nuestro estado espiritual .


Ritual para el jueves Santo


Este Día podemos hacer un ritual sencillo de bendición y prosperidad, con un poco de laurel, para luego colocar en nuestra casa y quede bendecida durante todo el año. Normalmente se bendice en la iglesia, pero también se puede hacer en casa de la siguiente manera:
Necesitamos :


  • Agua bendita

  • Ramas de laurel

  • Velón blanco


Se coloca el velón y delante de la rama de laurel, se enciende el velón y con el agua bendita se comienza a bendecir la rama diciendo: Esta rama bendecida, con agua bendita, protegerá mi hogar.
Se quema todo el velón, el tiempo que dure y después se coloca la rama cerca de una ventana, así tendremos la casa bendecida durante todo el año.
 

EL KARMA

el karma

el karma

La doctrina budista fundamental es la de la coproducción condicionada. Todo surge en dependencia de ciertas condiciones y nada tiene una esencia fija y básica; tampoco nosotros. Lo que somos ahora es el resultado de las condiciones de nuestro pasado. Lo que seremos en el futuro estará determinado por las condiciones del presente y uno de los factores determinantes principales de lo que seremos en el futuro es nuestro comportamiento actual.

Nuestros actos determinan lo que somos. Esta premisa hace posible una vida espiritual y el Buda así lo entendió. Al empezar a cambiar nuestro comportamiento también comenzamos a hacernos diferentes. Ésta es la raíz de toda creatividad. No estamos predestinados a repetir las pautas de comportamiento del pasado, volviendo a ser la misma persona una y otra vez, sino que podemos convertirnos en una nueva persona. Cada instante de la vida presenta una serie infinita de posibilidades.

La ley del karma La forma en que configuramos nuestra personalidad, es decir, lo que somos, está determinado por la clase de karma que tenemos, o sea, por los actos de voluntad. Se suele pensar erróneamente que el karma es una forma de retribución universal divina. Sin embargo, muy al contrario, la ley del karma sólo sugiere que las acciones volitivas acarrean consecuencias inevitables. Se trata, sencillamente, de una extensión de la doctrina fundamental de la coproducción condicionada.

Cinco clases de condicionalidad Según el Attahasalini sutta, uno de los primeros tratados, existen cinco clases distintas de condicionalidad o niyamas, cuyo estudio arrojará algo de luz al concepto budista de karma. La primera clase y la más importante es la condicionalidad "física inorgánica", que comprende todas las leyes que determinan la manera en que funciona la materia a nivel inorgánico, es decir, todas las leyes de la física y la química.

El siguiente nivel, un tanto superior, es el "físico orgánico", que abarca todas las leyes de las ciencias biológicas.

Luego tenemos el nivel "psicológico", Citta Niyama en el que se sitúan todas las leyes que rigen el funcionamiento involuntario e instintivo de la mente. Por ejemplo, el hecho de retirar la mano al tocar un hierro candente constituye una muestra del funcionamiento de esta clase de condicionalidad.

Después esta el nivel "kármico", Kamma Niyama que engloba todas las leyes que gobiernan la forma en que la actividad volitiva afecta a la conciencia.

Finalmente encontramos el nivel "dhármico", Dhamma Niyama, que describe lo que podríamos denominar también como condicionalidad "trascendental", una clase que experimentan los miembros de la arya sangha. Como este nivel de condicionalidad sólo nos afecta en la medida en que nos relacionamos con esos seres ilustres e, incluso, en ese caso no podríamos percibirlo, lo dejaremos fuera de consideración.

el karma

el karma



El énfasis occidental y el oriental

Tenemos nociones de los tres primeros niveles de condicionalidad (la física inorgánica, la física orgánica y la psicológica) desde la época escolar, cuando realizábamos prácticas en el laboratorio, provocando explosiones o haciendo competir a los ratones en un laberinto. En Occidente hemos penetrado con más profundidad en estas áreas de conocimiento que cualquier otra cultura en la historia. En cambio, sólo tenemos una conciencia muy rudimentaria, incluso primitiva, de la dimensión kármica o ética de la vida. A diferencia de lo que acostumbramos a considerar los occidentales, la vida budista se basa, quizá por encima de todo, en un conocimiento de la dimensión kármica de la coproducción condicionada, pues el núcleo principal de esta doctrina radica en la posibilidad de cambiar las pautas de comportamiento, lo cual resulta de la comunión del ser con el samsara.

Lo que cuenta es la intención

La esencia de la ética budista reside en el hecho de que el comportamiento condiciona al ser. Sin embargo, no sólo importan nuestros actos. El estado mental que nos impulsa a obrar es crucial. La ética budista es una ética de intención. Los actos en sí mismos son neutrales. Lo que importa es el estado mental, la voluntad que se esconde detrás de la acción. El budismo no habla en términos de correcto o incorrecto, bueno o malo, sino que trata de intenciones positivas o negativas. La voluntad positiva, basada en la generosidad, el amor y la claridad, produce resultados positivos desde el punto de vista kármico, nos aleja del engaño y nos conduce hacia la iluminación. La voluntad negativa, basada en la codicia, el odio y la ignorancia espiritual nos mantiene en el samsara, girando en una rueda infinita de dependencia repetitiva y habitual.

Moralidad natural y moralidad convencional

El budismo distingue entre "moralidad natural" y "moralidad convencional". Esta última se compone de una serie de normas y costumbres que surgen del grupo en que se aplican. Varia según el lugar o la época. Por ejemplo, algunas culturas practican la poligamia, que es condenada por otras. Los cristianos comen cerdo sin ningún problema, mientras que los musulmanes y los judíos lo encuentran repugnante. La moralidad convencional aparece, por lo general, como respuesta a ciertas circunstancias sociales concretas, pero suele sobrevivir después de ellas. Por ejemplo, aunque ya no existen razones higiénicas para rechazar la carne de cerdo, en Jeddha o Jerusalén aún resulta difícil encontrarla en las carnicerías.

Actos hábiles o torpes

La moral natural se basa en los hechos de la psicología humana y el funcionamiento de la ley del karma. Juzga las acciones como positivas o negativas, no a partir de los puntos de vista o las costumbres del grupo, sino por su capacidad de generar resultados espirituales beneficiosos. Los actos positivos, que nos alejan del samsara nos aportan una expansión, una claridad y una felicidad mayor y, por lo tanto, menos egocentrismo. Los actos negativos, que refuerzan el sentido del ego, conducen a la limitación al unirnos al samsara. En resumen, los actos se juzgan como positivos o negativos en función de su capacidad para acercarnos a la iluminación o alejarnos de ella.

Vajra o Dorje

Dorje
El vajra o dorje en tibetano, simboliza el punto central, el eje, la estabilidad y la imperturbabilidad. La palabra vajra posee un doble significado en sánscrito. Por una parte significa relámpago y por otra significa diamante. El relámpago es lo más poderoso que pueda existir y el diamante es la piedra preciosa más dura que corta todo pero nada puede cortarla a ella.
  Dorje

Elementos que Componen el Dorje y Simbología

La Esfera Central
El Dorje se compone de una esfera central, la perfección y la realidad, el vacío en Budismo Mahayana, en Shunyata el todo y la nada. La esfera del Dorje simboliza la semilla o el huevo.
Los Lotos del Dorje
La esfera central del Dorje se convierte en los lotos de los extremos, algunos Dorjes tienen lotos de cuatro o ocho pétalos, el loto por lo tanto simboliza el nacimiento, el crecimiento, el desarrollo, al estar en dos extremos nos indican el surgimiento de la existencia dual.
Los Rayos del Dorje
De los Lotos surgen 5 o 9 rayos contando 1 en el eje central que atraviesa el Dorje, los otros 4 o 8 rayos se abren a los 4 puntos cardinales para volver a cerrarse en el rayo del eje central, la parte del rayo pegada al Loto es la cabeza de alguna extraña criatura o Makara "El Lagarto", una especie de dragón del agua y la tierra.

  Los cinco rayos representan los cinco Budas y las cinco Sabidurías.
1ª Sabiduría: La Verdad. El Buda Blanco
2ª Sabiduría: La Mente Iluminada
3ª Sabiduría: La Igualdad y la Compasión
4ª Sabiduría: De distinguir lo bueno de lo malo
5ª Sabiduría: Trabaja el bien ayudando a todos los seres vivos. El Buda Verde

LOS MANTRAS

Los mantras para meditar son palabras o frases que inducen a adoptar una actitud de mayor concentración y enfoque. Este tipo de fórmulas lingüísticas se emplean desde tiempos inmemoriales en el hinduismo y el budismo. Es más, casi todas las culturas han dado un valor especial a ciertas palabras o expresiones. En muchas se les otorga incluso un significado sagrado.

La palabra mantra procede del sánscrito. Está compuesta por dos raíces: man, que significa ‘mente’; y tra, que significa ‘protección’. Es decir, la palabra mantra significa, en esencia, protección para la mente. Es tal la trascendencia de este tipo de palabras evocadas a modo de oración que hay quien ve en este ejercicio una forma de trabajar también nuestro crecimiento personal.

Así, quienes utilizan mantras para meditar suelen utilizar una curiosa metáfora: la mente es como el propio océano. A veces está en calma, pero en otras ocasiones se mueve frenéticamente; sobre todo cuando algo la altera, bien sea la acción de otros o una tempestad. En esos momentos es cuando deben emplearse los mantras. Ayudan a aquietar la mente, a serenarla.


Hay cinco mantras para meditar que se usan desde hace miles de años.

OM

  • Es el mantra para meditar más universal. De hecho, para estas corrientes filosóficas y espirituales representa el sonido del universo. Es el origen de todo, esa vibración primordial que comprende a su vez a todos los demás sonidos.

  • Es más, los auténticos yoguis explican que cuando el propio universo se creó, OM fue el sonido que propició el inicio de todo lo que vemos, sentimos y nos envuelve.
  • Por otro lado, cuando ejecutamos este sonido se genera una poderosa vibración con la que poder alinear nuestra conciencia con to

  • do lo que nos rodea, con todo lo que es, fue y será…

OM AH HUM

  • Al pronunciar este mantra se logra limpiar el lugar en el que se va a realizar la meditación. Además, su sonido ayuda a incrementar la concentración.
  • Este mantra se traduce como “Yo soy eso” y es sin duda el canto perfecto para iniciarnos en esta práctica.
  • Para llevarlo a cabo solo tenemos que empezar pronunciando la palabra Om, para después, exhalar e imaginar después el sonido “HUM”.

OM TARE TUTTARE

  • Este mantra ayuda a concentrar la fuerza interior. Se emplea para eliminar los obstáculos internos. También fomenta el coraje y la confianza.
  • Asimismo, es interesante saber que se recomienda practicar y cantar este mantra cada vez que pasemos por épocas de miedo o ansiedad.  No solo nos ayudará a liberar esos temores y a aunar fuerzas. Además, fomenta la creatividad y nos permitirá pensar en posibles soluciones y alternativas.

OM NAMAH SHIVAYA

  • Es un mantra que proviene de los hindúes. Se pronuncia para convocar el bienestar y la felicidad.
  • Es además un modo de invocar a Shiva, de acceder a ese universo espiritual donde los poderes yóguicos más poderosos pueden favorecer nuestro crecimiento personal y nuestra elevación mental.
  • Om Namah Shivayah es un canto de poder porque en él se contiene también el mantra, Om, que es como ya sabemos, la vibración sonora del comienzo de la creación.
  • El término namah , significa en sánscrito “salutaciones”, y Shivayah, que significa Señor Shiva. Es por tanto un saludo y una invocación para unirnos a él en armonía.

OM MANI PADME HUM

  • Este es uno de los más mantras más conocidos para meditar dentro de la corriente del budismo. Invoca la sabiduría esencial, la unión con el universo y también la compasión del propio Buda.
  • Según los maestros del budismo tibetano, la mayor parte de las enseñanzas del Buda se contienen en este mantra, de ahí que se repita con tanta frecuencia, de ahí que sea uno de los más recurrentes para purificarnos, alcanzar la sabiduría, la bondad y esa unión absoluta con el universo.
Fuente: lamenteesmaravillosa.com

SIGNIFICADO DE LA MEDALLA MILAGROSA



¿Cuáles son los símbolos de la Medalla de la Virgen Milagrosa?
La Medalla Milagrosa está formada por dos caras, un anverso y un reverso, en el que cada símbolo de la Medalla Milagrosa esconde un enigmático significado. Vamos a descubrirlos uno a uno.

1. La Virgen de la Medalla Milagrosa

En el anverso lo primero que destaca es la figura de la Virgen María con los brazos tendidos para recibir a los hijos que recurren a su Madre y con las manos abiertas para ofrecernos a su Hijo, en forma de luz que nos sana, nos revitaliza y nunca nos abandona.

La Virgen Milagrosa representa también a la Iglesia. En el Apocalipsis una mujer, vestida de sol y con una corona de doce estrellas, sufre con dolores de parto, representa el sufrimiento de la Iglesia, al anunciar a Cristo en medio de las persecuciones del dragón, por eso también aparece la serpiente.

2. Las Manos de la Virgen María

Las manos abiertas de la Virgen en la medalla de la Milagrosa tienen un significado acogedor y de ellas brotan rayos de la luz de la nueva creación que es el Hijo de Dios.

Así sucedió en la segunda aparición de la Virgen a Catalina: de las piedras preciosas que la Virgen llevaba en los anillos salían rayos de luz que son símbolo de las gracias que distribuye a las personas que se las piden. Pero también había algunas piedras preciosas de las que no salía luz, que según la Virgen: “son las gracias que dejan de pedirme”.

Cristo, que nació de la Virgen María, continúa otorgando gracias y beneficios a través de María. Ella es la que intercede por nosotros, por eso le pedimos mediante la agradable oración a la Virgen Milagrosa: “… ruega por nosotros que recurrimos a tí” y así concedernos abundantes gracias de perdón, de salud, de sentido a nuestras vidas, de esperanza.

3. La Semiesfera y la Serpiente

La semiesfera sobre la que está la Virgen representa el globo terráqueo. El mundo por el que se desliza una serpiente que representa la tentación, el dragón del Apocalípsis que quiere devorar al hijo recién nacido, pero que es aplastada por la Virgen, significando el triunfo sobre el demonio. De este modo la Virgen de la Medalla Milagrosa tiene otro nuevo significado: caminar junto a nosotros por nuestro mundo, iluminándolo y enseñándonos que nosotros también tenemos que pisar a la serpiente y así vencerla. Ella nos guía en esta lucha continua y en las Apariciones vino para ayudarnos y nos dejó la medalla, como señal y símbolo protector de nuestra fe.

4. Oración a María “Sin Pecado Concebida”

Catalina en sus escritos dijo que aparecieron las letras de oro “Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a tí” formando un óvalo alrededor de la Virgen.

Mediante esta jaculatoria a la Virgen que es señal de su gracia de Inmaculada, podemos realizar nuestras peticiones y buscar su amparo un día y otro. Una sencilla y humilde oración que se puede invocar en cualquier lugar y en cualquier momento para que la Virgen interceda por nosotros y de este modo llegar a su Hijo para que nos conceda los favores de gracia que le pedimos. Hasta aquí los símbolos del anverso de la Medalla Milagrosa y su significado.

Fuente: virgenmilagrosa.net