LOS MANDALAS

La palabra mandala o mándala viene del sánscrito y significa círculo sagrado, círculo mágico o rueda. El círculo representa la idea de lo divino, de la eternidad y del universo, de la unidad y del todo, la forma perfecta, sin principio ni fin, presente en todo lo que nos rodea. Se dice que los mandalas encierran un significado espiritual en su interior, que su sola contemplación tiene un profundo poder transformador y que, en su forma arquetípica, pueden despertar en los individuos cualidades como la compasión, la generosidad o la sabiduría. Aunque son originarias de la India, las configuraciones mandálicas aparecen también en otras culturas, como en el arte cristiano medieval y gótico, en el mundo andino, entre los aborígenes australianos o en la tradición esotérica, en forma de círculos protectores, pantáculos y otros talismanes. Pero quizá los más famosos sean los mandalas realizados por los monjes tibetanos con arena de colores, que se crean para ser destruidos de forma ceremonial, recordando así la impermanencia de la realidad en que vivimos y ayudando en la práctica del desapego.

Los mandalas de arena se realizan a menudo a petición de la comunidad y con la finalidad de traer paz y armonía a los lugares y a sus habitantes, para consagrar remedios medicinales, para purificar ambientes y personas o como iniciación de algún ritual tántrico. Según la creencia budista, la simple participación o colaboración en el proceso de creación de un mandala de arena purifica profundamente a los seres y el ambiente donde se realiza. En este vídeo se puede contemplar la construcción, durante una semana, de un mandala de arena, en la ciudad estadounidense de Asheville. La mandalaterapia y sus beneficios Muy probablemente fue Carl Gustav Jung quien despertó en occidente el interés por los mandalas orientales, ya que los consideraba como una expresión del yo inconsciente y los utilizó en psicoterapia para ayudar a sus pacientes a ordenar su caos interior. El propio psiquiatra se entregó a la práctica diaria de la creación de mandalas, asegurando en sus escritos que pintar mandalas aporta paz y tranquilidad y arroja luz sobre la oscuridad de nuestra mente.

Actualmente, como terapia alternativa, los mandalas se utilizan como una vía para llegar al inconsciente y llevar al exterior emociones y pensamientos muchas veces ignorados. Sirven asimismo como herramienta de trabajo interior y nos ayudan a equilibrarnos en los planos mental y emocional. Así, a los beneficios que comporta cualquier expresión artística, en el caso de la creación de mandalas se suma el trabajo espiritual, a través de la atención plena y la meditación activa que, con la práctica, ayudan a generar armonía, paz y equilibrio interior. Además, pintar mandalas tiene otros beneficios, como: reducción del estrés, despliegue de la imaginación y la creatividad, mejora de la concentración, la disciplina, la precisión y la flexibilidad; desarrollo de la paciencia e incluso como ayuda en procesos de curación de diversas patologías físicas.

Los mandalas son también un recurso para armonizar nuestros chakras y se dice que sirven para ahuyentar maleficios y atraer prosperidad y abundancia a los negocios y que donde se trabaja habitualmente con mandalas se genera energía positiva y se recupera el equilibrio energético.  

Fuente: /www.significados.com/mandala

¿Qué es El Shambhala?

La palabra Shambhala expresa una Nueva Era de energías y posibilidades. El Shambhala en sí es un Lugar Sagrado, donde el mundo terrenal se eslabona con los estados superiores de conciencia.

En el Este saben que hay dos Shambhalas: uno terrenal y otro invisible. Muchas suposiciones se han hecho acerca del sitio en donde está situado el Shambhala terrenal.

Según ciertos indicios éste está situado en el extremo Norte y se dice que los rayos de la Aurora Boreal son los rayos del Shambhala invisible.

Esta atribución al Norte se explica fácilmente, porque el antiguo nombre del Shambhala es Chang-Shambhala, que significa Shambhala del Norte. Algunos indicios, expresados en símbolos colocan el Shambhala en el Pamir, en el Turquestán o en el Gobi Central.   Las hipótesis contradictorias acerca de la situación geográfica del Shambhala se deben a razones naturales. En todos los textos acerca del Shambhala, lo mismo que en las leyendas orales, su situación se describe en lenguaje muy simbólico casi incomprensible para los no iniciados. La enseñanza del Shambhala es una verdadera Enseñanza de Vida.

En ella se indica el uso de las energías superiores que llenan el macrocosmos y que se manifiestan con igual poder en nuestro microcosmos. Shambhala es la palabra más sagrada del Asia.

Su equivalente en Sánscrito es Kalape. El poderoso Gobernante del Shambhala es Rigden Jyepo. Las noticias acerca del Shambhala están dispersas en la literatura del Oriente, y hasta ahora muy poco se ha escrito en lenguas occidentales acerca de este gran centro del Asia. Fuente: Revista El Rosacruz A.M.O.R.C.

CÓMO LEER EL AURA

¿Qué es el aura?
El aura es la manifestación de uno de los cuerpos sutiles que poseen la personas. Existen cuatro cuerpos: el cuerpo astral, el cuerpo etérico, el cuerpo mental y el cuerpo físico.

Para poder ver e interpretar el aura debemos tener desarrollado y entrenado nuestro sentido de la videncia y así poder visualizar no solo el aura de las personas sino también el de las plantas y de los animales.

En el aura no solamente podemos llegar a percibir el color sino también sus formas ya que el aura posee distintos colores y además es un cuerpo sutil que adquiere diversas formas.

El aura es una manifestación en un plano de realidad que no podemos observar en forma cotidiana sino tenemos desarrollada la clarividencia como hemos comentado anteriormente.

El hombre creó para poder ver el aura una máquina fotográfica es la conocida foto Kirlian que permite fotografiar y leer el aura, puede hacer la interpretación correcta sobre cómo se encuentra una persona a partir de los colores y formas que son fotografiadas.

Por lo tanto lo que se manifiesta en otro plano, existe aunque nosotros no podamos verlo a simple vista. Si queremos aprender a mirar este otro plano no solamente hay que abrirse a la experiencia de observar aquello que no se puede ver con el ojo físico, sino que se ve con el ojo místico, el denominado tercer ojo.

  Hay personas que nacen   con esa facultad de poder ver este plano pero también esta habilidad se puede aprender y no es necesario que tengamos una predisposición de nacimiento, sino que como cualquier arte o ciencia con la práctica se puede aprender. Para llegar a percibir el aura debemos comenzar con ejercicios para lograr abrir el tercer ojo, con estos ejercicios poco a poco podremos ver el mundo inmaterial y la energía que hay en objetos, plantas y animales. Por último lograremos ver el aura de las personas.
Una vez que vemos el aura de las personas estaremos listos para interpretar lo que vemos, en color y forma.
Lo más difícil de la lectura del aura es establecer una correcta visión y aprender a no entrometer los sentimientos y emociones propias en esa visión y lectura.

Existen determinadas personas que son más sensibles al entorno aprenderán con mayor rapidez la visión de la energía y de los cuerpos sutiles. En cambio aquellos que estén más aferrados al mundo material y que sean no creyentes y escépticos, tendrán más problemas para adentrarse en el mundo de la energía.

Aunque como en casi todas las cuestiones esotéricas, lo importante es la fe y cierta voluntad.

LAS VELAS Y SU PODER MÁGICO

Las velas se han utilizado desde siempre para todo tipo de rituales y ceremonias de culto, hechizos o encantamientos. Representa uno de los cuatro elementos de la antigüedad, el fuego, conector del más Allá.

Las velas nos ayudan a hacer realidad nuestros deseos, iluminar nuestros pensamientos, guiarnos en la oscuridad, alcanzar la paz interior y armonizar el ambiente repeliendo las energías negativas de nuestro alrededor. Una vela, es un instrumento mágico de creatividad y fuerza. Por eso en cada acto, en cada ritual, o ceremonial mágico figura la luz de la vela; esa es nuestra conexión con la energía invisible del poder creador. Al encender la vela decimos siempre “Que este fuego de fuerza a la obra mágica que voy a realizar”, de esta forma conectamos nuestro consciente con los mundos invisibles. Es muy importante el manejo del fuego en la Magia, de ahí que la herramienta principal de esta vibración sean las velas, por eso, su carga y preparación, su color, su horario y su objetivo son4f esenciales a fin de dar a esa vibración la frecuencia necesaria a nuestro objetivo.

Procurar encender siempre la vela con cerilla de madera, ya no las fabrican con azufre y es importante el fuego de madera, es potenciador. El apagado cobra igual importancia que el encendido, y debe hacerse mediante soplo (colocando la mano detrás de la llama para absorber la energía de la vela o en caso de que no queramos absorberla, colócala delante). Otro modo es usar un apagavelas, procurando no presionar la llama sino dejar que esta se consuma por si sola como consecuencia de la ausencia de oxígeno. Jamás la cera de una vela debe apagar otra vela. Los colores de las velas para cada tipo de ritual.

  • LILA: Transmutación, espiritualidad

  • CELESTE: Abre caminos retorno y felicidad

  • ROSA: Amor y unión de familia

  • ROJA: Amor, dominio sexo

  • AZUL: Pedidos y fuerza mental

  • AMARILLO: Estudio y corta la envidia

  • VERDE: Salud, esperanza, simpatía

  • NARANJA: Vence rivales

  • NEGRA: Aleja malos espíritus, castiga

  • FUCSIA: Retiene al ser amado

  • MARRÓN: Trabajo

¿Sabes qué son los Orbes?

Se cree que los orbes son espíritus que se manifiestan en nuestra realidad mediante círculos o bolas de energía y se los relaciona con la actividad paranormal. Hay personas que han logrado captarlos en fotografías incluso las personas más escépticas. Aunque por el contrario muchos investigadores de lo paranormal no consideran los orbes como una evidencia paranormal y apoyan que existen muchas explicaciones naturales que dan como resultado este fenómeno.

Los expertos en lo paranormal creen que algunos orbes representan la energía de entidades del más allá. Cada esfera puede contener la energía de una o más espíritus. Estos se manifiestan en forma de esferas brillantes de color dorado, verde claro, azul o carmesí. Se cree que los orbes pueden aparecer en fotografías de lugares supuestamente embrujados.

Otra corriente piensa que los orbes son representaciones visibles de seres angelicales o seres protectores.

En las iglesias en muchas ocasiones aparecen orbes dorados cerca de las imágenes santas. Muchas religiones creen que los ángeles representados en las escrituras aparecen en forma de seres de luz. Muchas personas creen que ahora, en los tiempos más difíciles, ángeles o espíritus angélicos son enviados para protegernos manifestándose como orbes.

Otra teoría menciona que los orbes representan nuestros guías espirituales en la tierra. Nuestro Ser Superior es quien elige a nuestra guía para ayudarnos en camino de la vida.

Aunque muchos creen en que los orbes representa n espíritus de luz otros manifiestan que algunos orbes pueden representar entidades demoníacas. Hay casos personas que han sido víctimas de ataques demoníacos, donde después de realizar fotografías en sus hogares han aparecido misteriosos orbes con rostros demoníacos en su interior. Según expertos estos orbes tienen unos movimientos mucho más agresivos que los orbes espirituales y siempre tienen un lugar en concreto de procedencia, ya sea un armario, una pared, o una pintura, ya que se piensa que es una especie de portal para este tipo de entidades. Hoy en día es un fenómeno que continúa sin explicación.