CUANDO LAS SITUACIONES SE REPITEN EL DEJAVÚ

Esta extraña sensación siempre se ha vinculado a una respuesta de la memoria, pero un estudio muestra una posible alternativa igualmente válida

 

El Déjà Vu es uno de los fenómenos que más interés despiertan en el ser humano, puesto que es un acontecimiento bastante extraño y que ocurre a todo el mundo en algún momento de su vida. Etimológicamente Déjá Vu no es más que el término "ya visto" en francés. Sin embargo, estas dos palabras no pueden ser más idóneas para mostrar su significado ya que, a grandes rasgos, nos estamos refiriendo a aquellos momentos en los que al presenciar algo tenemos la sensación de haberlo vivido previamente. Muchos expertos señalan diferentes variedades dentro del Déjà Vu dependiendo del tipo de vivencia. Estos son los Déjà Senti (ya sentido), Déjà Vecu (ya vivido) y Déjà Visité (ya visitado). Aunque las similitudes entre ellos son más que notables.

La explicación más compartida dentro de la comunidad científica, para explicar estos sucesos, está relacionada con el proceso de almacenamiento de la memoria. Más concretamente se afirma que ocurre un pequeño lapsus o retraso a la hora de percibir el estímulo externo y por ello da la sensación de que ante nuestros ojos está apareciendo algo que ya hemos vivido. Pero el Déjà Vu,por su extraña naturaleza, es un tema que no escapa a las garras de lo paranormal.

Muchas extrañas teorías circulan por la red, como que es un síntoma de sufrir premoniciones, que se debe a una visita a un universo paralelo o que lo causan abducciones marcianas. Si bien es verdad que estas teorías, como mínimo, tienen un dudoso planteamiento, su popularidad es bastante elevada, sobre todo entre los amigos del misterio, lo arcano y esotérico. Lejos de este tipo de gente se sitúan los investigadores Anne Cleary, Anthony Ryals y Jason Nomi.

Estos autores han realizado un informe para el Psychonomic Bulletin & Review en el cual dan una respuesta alternativa para algunos casos de Déjà Vu. En el experimento,del cual se hace eco Psychology Today, escogieron a varias personas a las cuales enseñaron una serie de imágenes. Tras haber sido bien visionadas les enseñaron otras escenas totalmente diferentes, pero algunas de ellas mantenían una distribución muy similar a las mostradas previamente.

Por ejemplo, en la primera parte se había visto un callejón entre una valla y un edificio y, más tarde, un callejón entre una estación de trenes y un tren. La explicación a este extraño experimento La respuesta de los participantes en esta prueba fue sorprendente aunque, a posteriori, fácilmente imaginable. En aquellas estampas con una estructura equivalente, la sensación generalizada fue la de haber estado o visto previamente estos lugares.
   
La explicación que dan a este fenómeno también reside en la memoria, pero en un aspecto diferente de ella. El ser humano tiene una gran facilidad para poder recordar los objetos, pero nuestro "coco" no es especialmente hábil para acordarse de la configuración. Esto provoca que ante un escenario con una configuración similar a otro que ya es conocido se pueda tener esa sensación de haber estado con anterioridad, debido a que tenemos nociones de la configuración pero no hemos alamcenado completamente esa información.

Esta percepción de “oír campanas y no saber donde” puede causar una sensación de Déjà Vu, pues esta no es más que una reacción del sistema ante una situación que le resulte familiar.

Pero no todo son malas noticias, porque más allá de esta incómoda y poco concurrente situación, también nos puede aportar aspectos positivos.Por ejemplo, cuando vamos a un restaurante y este tiene una disposición similar a otro en el que hemos estado previamente, conseguiremos sentirnos más cómodos y tener una mayor facilidad para encontrar lugares que puedan ser de nuestro interés, como nuestros servicios. Este caso es exportable también a tiendas, centros comerciales o grandes cadenas de comida rápida.

Fuente: El Confidencial

El añil en la santería

El añil, también conocido como “azulillo” ó “azulete“, se usaba básicamente para darle a la ropa ese color blanco luminoso que tanto les gustaba a las amas de casa. Pero a nosotros lo que nos interesa es conocer que uso se le da en el mundo de la santería, lo que se conoce como añil son una serie de plantas, de las cuales se extrae un tinte de color índigo (azul intenso) que recibe el mismo nombre. Hay muchas variedades de plantas de añil, aunque el verdadero procede de Asia, del arbusto llamado Indigofera Tinctoria.

Dentro de la santería y el mundo esotérico y espiritual, el añil es utilizado principalmente como un elemento de limpieza y purificación energética. Ayuda a alejar de nuestro entorno a aquellos espiritus de baja vibración, aquellos que no han evolucionado y han quedado estancados entre nosotros.

Por tanto, podríamos englobarlo dentro de aquellos productos que nos sirven para limpiar energéticamente y purificar. En este grupo nos encontraríamos con el palo santo, la ruda, la sal del Himalaya, el romero, la salvia, la cascarilla y otros muchos, todos ellos con el denominador común de que son altamente purificantes y limpiadores.

La ayuda que nos proporciona el añil no se debe a sus propiedades físicas, sino más bien al intenso color azul que posee, ya que además de protegernos de malas vibraciones, protege y eleva el alma.


Un lavamanos de vidrio o cerámica con agua añilada, pétalos de flores,agua florida, y agua bendita. Es una mezcla excelente para colocar debajo o al pie de nuestra bóveda espiritual y ó en la entrada de nuestra casa para mantener alejados a los espíritus oscuros.


El añil podemos utilizarlo tanto para purificar el entorno donde nos encontramos, como para purificarnos nosotros mismos. En el primer caso deberemos diluirlo en agua y con un paño limpiar suelos, paredes y puertas, eliminando así energías negativas que hayan podido quedar estancadas allí.
Para realizar una limpieza energética en nuestro cuerpo disolveremos una cucharada de polvo de añil en un litro de agua y añadiremos unas gotas (siempre en múltiplos de 7,.. 7, 14, 21, etc..) de agua bendita, Agua Florida y una pizca de cascarilla. Una vez nos hayamos duchado normalmente nos secaremos y nos echaremos por todo el cuerpo la mezcla realizada.

A continuación rezaremos pidiendo por nuestra protección. a nuestros Eggun de nuestro cuadro espiritual ya sea frente a la bóveda o frente a la teja de eggun. acompañado esto de una vela blanca y flores blancas como ofrenda a nuestro cuadro espiritual. Ashé abures.
  Fuente: Los Orishas