¿Qué es El Shambhala?

La palabra Shambhala expresa una Nueva Era de energías y posibilidades. El Shambhala en sí es un Lugar Sagrado, donde el mundo terrenal se eslabona con los estados superiores de conciencia.

En el Este saben que hay dos Shambhalas: uno terrenal y otro invisible. Muchas suposiciones se han hecho acerca del sitio en donde está situado el Shambhala terrenal.

Según ciertos indicios éste está situado en el extremo Norte y se dice que los rayos de la Aurora Boreal son los rayos del Shambhala invisible.

Esta atribución al Norte se explica fácilmente, porque el antiguo nombre del Shambhala es Chang-Shambhala, que significa Shambhala del Norte. Algunos indicios, expresados en símbolos colocan el Shambhala en el Pamir, en el Turquestán o en el Gobi Central.   Las hipótesis contradictorias acerca de la situación geográfica del Shambhala se deben a razones naturales. En todos los textos acerca del Shambhala, lo mismo que en las leyendas orales, su situación se describe en lenguaje muy simbólico casi incomprensible para los no iniciados. La enseñanza del Shambhala es una verdadera Enseñanza de Vida.

En ella se indica el uso de las energías superiores que llenan el macrocosmos y que se manifiestan con igual poder en nuestro microcosmos. Shambhala es la palabra más sagrada del Asia.

Su equivalente en Sánscrito es Kalape. El poderoso Gobernante del Shambhala es Rigden Jyepo. Las noticias acerca del Shambhala están dispersas en la literatura del Oriente, y hasta ahora muy poco se ha escrito en lenguas occidentales acerca de este gran centro del Asia. Fuente: Revista El Rosacruz A.M.O.R.C.

CÓMO LEER EL AURA

¿Qué es el aura?
El aura es la manifestación de uno de los cuerpos sutiles que poseen la personas. Existen cuatro cuerpos: el cuerpo astral, el cuerpo etérico, el cuerpo mental y el cuerpo físico.

Para poder ver e interpretar el aura debemos tener desarrollado y entrenado nuestro sentido de la videncia y así poder visualizar no solo el aura de las personas sino también el de las plantas y de los animales.

En el aura no solamente podemos llegar a percibir el color sino también sus formas ya que el aura posee distintos colores y además es un cuerpo sutil que adquiere diversas formas.

El aura es una manifestación en un plano de realidad que no podemos observar en forma cotidiana sino tenemos desarrollada la clarividencia como hemos comentado anteriormente.

El hombre creó para poder ver el aura una máquina fotográfica es la conocida foto Kirlian que permite fotografiar y leer el aura, puede hacer la interpretación correcta sobre cómo se encuentra una persona a partir de los colores y formas que son fotografiadas.

Por lo tanto lo que se manifiesta en otro plano, existe aunque nosotros no podamos verlo a simple vista. Si queremos aprender a mirar este otro plano no solamente hay que abrirse a la experiencia de observar aquello que no se puede ver con el ojo físico, sino que se ve con el ojo místico, el denominado tercer ojo.

  Hay personas que nacen   con esa facultad de poder ver este plano pero también esta habilidad se puede aprender y no es necesario que tengamos una predisposición de nacimiento, sino que como cualquier arte o ciencia con la práctica se puede aprender. Para llegar a percibir el aura debemos comenzar con ejercicios para lograr abrir el tercer ojo, con estos ejercicios poco a poco podremos ver el mundo inmaterial y la energía que hay en objetos, plantas y animales. Por último lograremos ver el aura de las personas.
Una vez que vemos el aura de las personas estaremos listos para interpretar lo que vemos, en color y forma.
Lo más difícil de la lectura del aura es establecer una correcta visión y aprender a no entrometer los sentimientos y emociones propias en esa visión y lectura.

Existen determinadas personas que son más sensibles al entorno aprenderán con mayor rapidez la visión de la energía y de los cuerpos sutiles. En cambio aquellos que estén más aferrados al mundo material y que sean no creyentes y escépticos, tendrán más problemas para adentrarse en el mundo de la energía.

Aunque como en casi todas las cuestiones esotéricas, lo importante es la fe y cierta voluntad.