PIDE Y TE SERÁ CONCEDIDO. LOS SANTOS MÁS MILAGROSOS.

jesus Muchos santos de la Iglesia primitiva lo son por aclamación popular, en otras palabras, ellos eran tan famosos que simplemente eran conocidos como santos. Pero desde comienzos del cristianismo, un santo era declarado así por el Papá (o en el caso de los mártires, por el obispo local). Literalmente, el término santo se refiere a cualquier persona que está en el cielo y no sólo aquellas nombradas por la Iglesia. Muchos de ellos son conocidos por la gente hoy como Santos Católicos. Aquí os dejamos una lista de los Santos más milagrosos:   Santos Católicos  
  • San José, padre de Jesús – Intercede por las familias Ejemplo insuperable de buen padre y esposo, San José es el protector de las familias. Bendice la familia y la protege de sus enemigos. También ayuda a salir adelante en momentos difíciles. Su vela es de color marrón.
  • San Judas Tadeo – Causas difíciles, trabajo La confusión entre San Judas y el apóstol que traicionó a Jesús, Judas Iscariote, ha sido motivo de rechazo a San Judas por siglos, pero la Iglesia lo honra como el patrón de las causas difíciles y desesperadas. Recurre a este Santo para obtener resultados judiciales favorables. Vela verde-roja.
  • San Pafnuncio – Para los casos perdidos Es el patrono para hallar cosas perdidas, también ayuda a la recuperación de quienes siguen malos caminos, porque halló y rescató a Santa Thais. Si pierdes algún objeto, pídele con devoción que te ayude a encontrarlo, y cuando se cumpla tu petición, enciéndele una veladora.
  • San Antonio – Para pedir pareja Se lo conoce como el Santo de todo el mundo, ya que la devoción por San Antonio de Padua es internacional. Se lo invoca para pedir una buena pareja, también es patrono de las mujeres estériles y de los pobres. Su vela es roja (para el amor), marrón (para trabajo).
  • San Benito Abad – Destierra las asechanzas de espíritus malignos La medalla de San Benito Abad, conocida como “la cruz de la salvación eterna”, otorga protección contra los males que pueden afectar el cuerpo y el espíritu, simboliza el amor a Cristo y la renuncia al diablo. El violeta es el color de vela para acompañar una plegaria al Santo.
  • San Miguel Arcángel – Protección contra todo mal La tradición cristiana le da a San Miguel el más alto lugar entre los arcángeles. Se le peticiona para terminar con la mala suerte y toda clase de maleficios. Su consagración es el 25 de julio. Las ofrendas florales son sus preferidas, y su vela: azul para justicia, roja, para que otorgue fortaleza.
  • San Pantaleón- Problemas de salud Pantaleón significa en griego, "el que se compadece por todos". Fue médico, atendía gratuitamente a los pobres en Turquía, donde fue decapitado por profesar su fe católica en el año 305. Para pedir por la salud y la buena fortuna, hay que rezarle y encender dos velas azules.
  • San Francisco de Asís – Auxilio de los necesitados Siendo muy joven, renunció a los bienes de su acaudalado padre, decidió entregarse al apostolado y servir a los pobres. Es muy venerado y acuden a su protección las personas que pasan por necesidades fuertes, tanto materiales como espirituales. Su vela es marrón.
  • San Jorge – Abre caminos Se le solicita auxilio, especialmente cuando se cortan los caminos, y se intuye que otros pueden estar haciendo daño. Se le peticiona encendiendo velas blancas, y si son en forma de espada o tijera, mejor, ya que simbolizan el corte de la mala racha
  • San Expedito – Patrono de las causas urgentes Abogado de las causas imposibles, es, junto a San Judas Tadeo, el Santo más invocado en casos de extrema necesidad y urgencia. Cuando se necesita de modo inmediato cancelar una deuda, o afrontar un problema inesperado, se puede recurrir a él para su pronta solución. Vela de color naranja o amarilla.
 

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EL KARMA O LA LEY DE LA CAUSA – EFECTO

LOGO-KARMAEl significado literal de la palabra Karma es acción y representa la ley sagrada de causa y efecto que explicaremos después. Esta ley entra dentro de las creencias de doctrinas ancestrales como el budismo, el hinduismo, el yainismo y de otras más recientes como, por ejemplo, el ayyavazhi, el espiritismo y la teosofía. Para saber qué es el Karma hay que partir de la base de que se hace referencia a una ley cósmica, es decir, según las doctrinas que se guían por esta creencia todos los seres humanos estamos sujetos a ella. Esta ley también llamada de causa y efecto se resume en esta frase del Kybalion: “Toda causa tiene su efecto y todo efecto tiene su causa. Azar no es más que el nombre que se da a una ley desconocida”. Por tanto el Karma es una ley organizadora del orden de la cosas y cada acción que emprenda un individuo le será devuelta, sean positivas o negativas.

EL KARMA Y LAS VIDAS PASADAS

La ley del Karma no se refiere sólo a las acciones de esta vida también incluye las acciones de las vidas pasadas, así que está muy ligada también a la creencia en la reencarnación. El destino de la persona, aunque está regido por el libre albedrío, estará marcado por sus acciones en esas otras vidas, o sea, que ni la muerte liberará a esa persona del Karma, sea negativo o positivo. KARMA

DIFERENCIA ENTRE KARMA Y DARMA

A veces cuesta diferenciar entre los occidentales el Darma o Dharma del Karma. Pero sin entrar en mucha explicación filosófica quizás sea más fácil decir que el Darma es la misión que se viene a cumplir en esta vida que se expresa a través de las habilidades innatas y ese impulso interior por hacer algo. En un ejemplo simplista al máximo, digamos que alguien con habilidad innata para dibujar y que siempre ha tenido claro que quiere dedicarse a la pintura esa sería una parte de su Darma, digamos, “profesional” junto con el resto de cosas que le caracterizan. Y es cuestión de cada uno seguirlo o no, pero el hacerlo, en teoría, te llevaría a tu yo real y a un camino más feliz en la vida. Mientras que el Karma, como hemos visto, sería el cúmulo de experiencias que se tienen que vivir para purificarse de las malas acciones cometidas o como compensación de las buenas. Además, en el caso del Karma no es una elección sino algo ineludible hasta que no se compense o trascienda el mal Karma con acciones positivas o, en el caso del positivo, que no se empañe con acciones contrarias.